Análisis de Dead Rising 4

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Han pasado dieciséis años desde los eventos de la primera entrega y la franquicia regresa a sus orígenes con Dead Rising 4, que ya estaba disponible en Xbox One y PC (Windows 10) y que llega ahora a PS4.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En esta cuarta entrega el jugador vuelve a controlar al fotoperiodista Frank West, que regresa a la ciudad de Willamette, Colorado; para investigar un nuevo y misterioso brote del virus zombi y que ha infestado tanto al nuevo centro comercial como a los suburbios. Todo esto sucede en la temporada del black Friday, ya con la campaña navideña en pleno auge y con una conspiración del gobierno responsable del brote y una nueva raza de zombis. Frank tendrá que sacar a la luz toda la verdad o morir en el intento.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Puede parecer que Dead Rising 4 es una vuelta a los orígenes, incluso “una propuesta mejor”, como insistía el director de juego, Joe Nickolls. Pero no es así. Esta cuarta entrega es fea y pierde una de las características principales de la saga, el tiempo. La cuenta regresiva ha sido siempre una decisión de diseño muy valiente que sirvió como un elemento diferenciador en la saga Dead Rising. Una cuenta atrás que se convertía en el mayor enemigo del jugador si quería terminar el juego con todos los supervivientes vivos, algo extremadamente difícil. El jugador se encontraba supeditado al tiempo y tenía que actuar en consecuencia, el estilo de juego estaba ligado extremadamente a esto.

No es el único cambio desafortunado, Dead Rising 4 maltrata a su protagonista, Frank West, exagerando la psicología del personaje, su manera de pensar y su humor tan característico hasta un punto que sobrepasa la parodia. Está claro que nunca fue una saga seria, pero esto ya es otro nivel. De hecho, el problema radica en que la entrega parece querer sabotearse a sí misma con una narración que, en cuanto se pone seria, Frank West hace un chiste. Tampoco ayudan las misiones repetitivas o una música mal seleccionada.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Pero no todo es malo, aunque es una fórmula ya utilizada en las anteriores entregas, la cantidad de armas y vehículos que hay es demencial. Un gran número de objetos que permiten al jugador acabar con zombis de mil maneras diferentes, cada una más loca y divertida que la anterior. Destacan especialmente los vehículos, probablemente uno de los elementos más divertidos del título. Otro aspecto que ha resultado ser un acierto, pero no muy bien aprovechado, son los exotrajes. Una novedad del título que dan una fuerza y agilidad extrema al personaje durante un tiempo limitado.

Dead Rising 4 no es un mal juego. Es otra entrega más que repite fórmulas desgastadas y que sirve para divertirse un rato, pero lo mejor es jubilar a Frank West y buscar otra historia, aquí ya no queda nada por contar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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