Análisis de Phantom Breaker: Battle Grounds Overdrive

El catálogo de Nintendo Switch sigue creciendo a pasos agigantados y parte de la culpa se debe a la cantidad de títulos que añaden a la eShop de Nintendo. Hoy, vamos a hablar de Phantom Breaker: Battlegrounds Overdrive. Este es un spinoff de Phantom Breakers y es un beat’em up cooperativo de hasta 4 jugadores, que ya ha pasado por multitud de plataformas entre las que destacan PS4 y PC

análisis Phantom Breakers

La premisa del juego es sencilla. Controlas a una loli a elegir entre un grupo de 8 y tienes que darte de mamporros contra ciudadanos controlados por el malvado hechicero Phantom. El juego tiene una trama y demás, pero en este caso, podemos hablar de la trama como John Carmack, co-fundador de Id Software hablaba de la historia en un videojuego: “la historia en un juego es como la historia en una película porno; se supone que tiene que estar ahí, pero no es importante”.

Hay varios modos de juego, el modo historia que es para conocer la trama del juego. El modo arcade que es hacer el modo historia sin cinemáticas para intentar batir las tablas de clasificación como si de una máquina recreativa antigua se tratara y el modo Battlegrounds que es para luchar con otra loli por la supremacía de lo kawaii.

Lo particular de este juego es que no funciona como un beat’em up normal, si no que los controles se acercan más a un arcade de lucha, con Y, X y A tienes golpes flojos, medios y fuertes con los que como si de un Street Fighter se tratara vamos a hacer combos para intentar infligir mucho daño a nuestros enemigos. Con B tienes una especie de defensa y con R el especial. Luego tienes otras mecánicas como agarres, overdrives (Lo que los jugadores conocemos como tiempo bala) y la más interesante que es el cambiar de ”calle” ya que la acción se puede desarrollar en el carril delantero o trasero.

Así mismo, está lejos de ser un beat’em up al uso este tiene un sistema de progreso para cada una de las lolis, con niveles del 1 al 99, estadísticas que subir como fuerza, defensa o velocidad y un árbol de habilidades que completar. Todo esto tendremos que pagarlo con puntos que nos dan al subir de nivel y la experiencia que obtenemos varía según el nivel de dificultad… Por tanto, si jugamos en nivel fácil ganamos menos experiencia. Sin embargo, si desde el principio jugamos en normal no tardaremos en estancarnos porque no hemos subido lo suficiente a nuestro PJ. Es un sistema curioso, pero os aseguramos que esta implementado solo regular, ya que no llegas a verlo balanceado si no repites zonas para subir de nivel y por desgracia esto frena en seco el ritmo del título. Además, que cae en la práctica más burda de los videojuegos que es enseñarte en el primer nivel lo overpowered que estará tu personaje y luego quitártelo todo. Eso es jugar sucio.

Así mismo, está lejos de ser un beat’em up al uso este tiene un sistema de progreso para cada una de las lolis, con niveles del 1 al 99, estadísticas que subir como fuerza, defensa o velocidad y un árbol de habilidades que completar. Todo esto tendremos que pagarlo con puntos que nos dan al subir de nivel y la experiencia que obtenemos varía según el nivel de dificultad… Por tanto, si jugamos en nivel fácil ganamos menos experiencia. Sin embargo, si desde el principio jugamos en normal no tardaremos en estancarnos porque no hemos subido lo suficiente a nuestro PJ. Es un sistema curioso, pero os aseguramos que esta implementado solo regular, ya que no llegas a verlo balanceado si no repites zonas para subir de nivel y por desgracia esto frena en seco el ritmo del título. Además, que cae en la práctica más burda de los videojuegos que es enseñarte en el primer nivel lo overpowered que estará tu personaje y luego quitártelo todo. Eso es jugar sucio.

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De lo más maravilloso de este título, tal vez sea la ausencia total y absoluta de ningún tipo de tutorial, es decir; todas estas cosas las aprenderás dándote de guantazos con todo Tokyo ya que el juego da por entendido que sus no muy intuitivos controles son fáciles de aprender. Esto último sumado a lo toscos que nos pueden resultar al principio los controles y a su nivel de dificultad, que aunque al inicio solo puedas escoger fácil o normal no tarda demasiado en convertirse en una infierno de golfistas y culturistas, hace del juego un compendio de situaciones frustrantes para el jugador en los que te replanteas que estás haciendo perdiendo el tiempo con este juego. ¿Esto lo convierte en el Dark Souls para weeaboos? Probablemente. Por suerte en el momento en que te haces a las mecánicas del juego, este se torna en una cantidad ingente de batallas ultra satisfactorias que te hacen sentirte el senpai más duro a esta orilla del rio Shimanto.

Lo más destacable de este título es sin duda su estética, que con su estilo chibi y retro aderezado además con una banda sonora que le viene como anillo al dedo consigue darnos la sensación de que podríamos estar jugando a este título en una recreativa a mediados de los 90. La cantidad de trajes alternativos que nos dan a elegir pasan de cambios de colores hasta ponerles orejitas de gato y puede parecer una tontería, pero no lo es… Es sublime… Por cierto, para los amantes del anime, que si estáis leyendo esto supongo que lo sois, en esta versión del juego podemos disfrutar de los personajes invitados Kurisu Makise de Steins; Gate y de Frau Koujiro de Robotics; Notes.

En definitiva, no esperéis jugar al mejor juego de Switch, pero si sois amantes de lo retro, las lolis y los guantazos este es vuestro título. Calidad precio es inmejorable y en el momento que te haces bien con los controles se convierte en un juego divertidísimo recordando en ocasiones al videojuego de Scott Pillgrim con el que comparte género. Así que si no sabéis que hacer entre juegazo y juegazo de Nintendo pues enfundaos en vuestro traje de doncella francesa y a repartir guantazos con un martillo.

En definitiva, no esperéis jugar al mejor juego de Switch, pero si sois amantes de lo retro, las lolis y los guantazos este es vuestro título. Calidad precio es inmejorable y en el momento que te haces bien con los controles se convierte en un juego divertidísimo recordando en ocasiones al videojuego de Scott Pillgrim con el que comparte género. Así que si no sabéis que hacer entre juegazo y juegazo de Nintendo pues enfundaos en vuestro traje de doncella francesa y a repartir guantazos con un martillo.

7.0

Lo bueno

  • Muchas horas de diversión, una estética retro preciosa y buen precio. ¿Se puede pedir más?

Lo malo

  • Controles algo toscos y la curva de dificultad no está del todo bien. La historia es puramente anecdótica.
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