Análisis de Pikuniku

Análisis de Pikuniku

Este inicio de año venimos cargados de grandes títulos con compañías de gran renombre a sus espaldas, pero sin duda alguna, una distribuidora que va sonando cada vez con más fuerza es Devolver Digital, una de las compañías más interesantes y locas que podemos conocer hoy en día. Para muestra, el último título que distribuyen, Pikuniku, desarrollado por Sectordub.

Pikuniku comienza con una pequeña secuencia que ya nos introduce en la temática y estilo del argumento. En pantalla vemos a Mr.Sunshine, jefe de la empresa Sunshine Inc., la cual se encarga de recoger y eliminar todos los elementos “inservibles” de todas las ciudades de alrededor y, a cambio de todo, se les otorgará dinero “gratis”. Tras la pequeña secuencia despertaremos como Piku o “la bestia” en el interior de una cueva de la que, al salir, descubrimos que en realidad todo el material que es recogido por parte de Sunshine Inc. son recursos necesarios para la supervivencia de cualquier ser vivo, y ahí es cuando entramos en acción, nuestra misión será detener el abuso de poder de Mr.Sunshine. Para ello tendremos que resolver misiones —tanto principales como secundarias— que van desde el mero hecho de usar un objeto o incluso superar fases de plataforma. Para ello habrá que explorar por el mundo y hablar con los ciudadanos para poder realizarlas y seguir con la aventura.

Con esta pequeña premisa partimos de una historia sencilla donde temas como la contaminación y la avaricia están presentes durante toda la aventura. Y aunque pueda sonar a un argumento que puede cargar con un cierto trasfondo dramático, nada más lejos de la realidad. Toda la historia está presentada con un cierto ápice de absurdez y locura que lo dotan de una personalidad única y arrolladora. A pesar de parecer simple, su humor absurdo e ilógico es una de sus grandes bazas, teniendo un cierto parecido a títulos como Katamari Damacy o WarioWare a la hora de implementar el humor y la situación que se está viviendo. Así, hay un elemento que queda claro desde el principio, la risa está asegurada.

Análisis de TITULO DEL JUEGO

Ahora bien, todo lo anteriormente mencionado se ve reforzado por su estética, que parte de colores planos haciendo muy atractivo todo el apartado de diseño. Dentro de este, sus  personajes se representan de distintas formas y siluetas, permitiéndonos diferenciar a los ciudadanos de una ciudad a otra, mientras que los escenarios juegan con formas ovoides o circulares para la construcción del entorno. Y junto a este diseño se une la jugabilidad, en el que el movimiento es extraño y gracioso al mismo tiempo, cada paso que damos es como una zancada casi deforme. Si en Just Cause tenemos un gancho, en Pikuniku tenemos la pierna con la que podremos engancharnos y balanceranos por ciertas zonas o, incluso, transformarnos en una bola para poder colarnos por estrechamientos y cuevas.

En general, todo parte de un mismo estilo, incluso la música se adecua de tal manera que sirve como acompañante y fondo, no como segundo protagonista. Y a pesar de todo esto, cabe recalcar un detalle que sorprende, el sonido. Sí, uno de los elementos que menos se tiene en cuenta en todos los productos audiovisuales es también uno de los elementos que más destaca. Y es que el sonido sirve casi como narrador. En Pikuniku no partimos de diálogos ni de una música que destaque, pero en cambio, aquí los pasos o los golpes que damos son constantes, siempre nos acompañan. Cada uno de los sonidos que podemos llegar a escuchar está hecho de una manera increíblemente limpia y cuidada, sin ruido de elementos externos ni aglomeraciones de sonido por todas partes, cada uno de estos aparece y suena cuando debe ser. Puede no parecer que sea importante, pero si no fuera por todo lo que acompaña al audio en este título sería bastante aburrido y torpe a la hora de crear humor. Por último, una vez que hemos superado la historia principal, nos dejan libre albedrío para completar todas las secundarias, o aquellos coleccionables o zonas secretas que se han quedado sin explorar. Por lo que el juego tiene una duración un poco más extensa de lo que alguno pueda pensar.

Análisis de Pikuniku

Pikuniku es un videojuego que parte de la simpleza y del puro entretenimiento, sin distracciones ni información irrelevante que no le interesa a nadie. Es directo, buscar que el jugador se entretenga y lo pase bien. Eso es genial, al fin y al cabo mucho de los títulos con un cierto parecido que luego decaen es por llevar una falsa máscara que termina quebrando. Piku no quiere eso, Piku quiere que lo pasemos genial y vayamos con una sonrisa en la cara todo el rato.

7.0

Lo bueno

  • El humor absurdo mezclado con su entorno y personajes.

Lo malo

  • La mecánica del salto no responde todo lo bien que debería.
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