Análisis de Resident Evil 2 Remake

Hace poco más de 20 años, Capcom –de la mano de Hideki Kamiya– se marcó un sobresaliente cuando a principios de 1998 lanzaba una continuación directa de Resident Evil. Resident Evil 2 fue un auténtico bombazo y está considerado tanto por Metacritic como por la comunidad de seguidores, como la mejor de las entregas de la saga, marcando un antes y un después en el género de los survival horror.

Con el listón muy alto por el gran remake que hizo del primer título de la saga en Game Cube en el año 2002, Capcom sorprende de una manera muy espectacular con este remake de Resident Evil 2. Una reedición del juego que al contrario de lo que se ha visto en esta generación (Crash Bandicoot N. Trilogy, Spyro Reignited Trilogy). este es mucho más que un simple lavado de cara. Un juego que sin duda puede hacer las delicias tanto de los nuevos jugadores, como de los más nostálgicos seguidores de la franquicia.

Dejando atrás las cámaras fijas, los movimientos de tanque, y los gráficos prerenderizados, Resident Evil 2 Remake desmarca por un movimiento libre en tercera persona, entornos en perfectas tres dimensiones y una jugabilidad que, aunque bastante nueva y mejorada, sigue recordando mucho al original. Lo cierto es que la gente de Capcom ha sabido llevar a un nuevo nivel lo que conocemos como remake, puesto que no solo se ha basado en hacer que todo se vea bastante mejor, sino que ha remodelado el juego de tal manera que hace que el jugador que entra por primera vez en la comisaría de Racoon City se vea totalmente inmerso y que el jugador que regresa, tenga la sensación de no haber estado nunca allí, aunque conociera con exactitud cada rincón de esta. Sobretodo por la tensión que generan los escenarios, los diferentes enemigos y jefes, la escasez de munición o el miedo a apuntar y no hacerlo bien y salir malparados de una situación tensa. En general toda la ambientación creada que hace renacer sensaciones olvidadas que el juego original creó en la mayoría de jugadores.

En cuanto a la exploración, han sabido aportar muchas ideas nuevas a la parte más importante y divertida del juego. Hay cosas que no han cambiado, como la de encontrar objetos, llaves, armas, munición. Pero me gustaría hacer mención a la gran tarea que han hecho con los puzles. Atrás quedaron algunos de los tediosos momentos donde mover cajas y estatuas de forma lenta y aburrida han dado paso a nuevas mecánicas más actuales y acordes con los nuevos títulos que estamos acostumbrados a jugar, pero manteniendo la esencia intacta de la saga.

Capcom empieza el juego a lo hace a lo grande, lleno de acción y momentos tensos y con abundancia de peligros a cada paso que damos. La comisaría está repleta de escenas memorables y junto con la no trazabilidad de la ruta, la hacen el mejor escenario. Pero a medida que avanzamos el juego empieza a perder fuerza de manera estrepitosa, debido a que, aunque tenemos momentos parecidos a los del inicio del juego, estos dejan de ser impactantes y el juego empieza a llevarnos de la mano en todo momento con enemigos que tienen un comportamiento completamente predecibles, como si hubieran soltado toda la carne en el asador nada más empezar y de postre nos dan un simple flan.

Análisis de Resident Evil 2

Las B-Files, como se le llama en esta versión a la nueva partida+, son la herencia directa de una de las grandes novedades que hizo grande a Resident Evil 2 en 1998. Esta opción del título hacía posible el poder jugar la parte que no se explicaba en la primera ronda y que nos dejaba conocer las vivencias del personaje que no habíamos elegido, haciendo que RE2 fuera más largo de lo normal y pudiéramos conocer todos los entresijos de la historia. Así, el juego nos picaba para seguir jugando el juego un mínimo de 4 veces para así poder ver la historia y los finales al completo. También es remarcable que hayan incluido los niveles extra de The 4th Survivor y el difícil y desternillante modo Tofu, donde debemos de escapar de la pesadilla asumiendo el papel de un trozo de tofu sin manos y armado solamente con un cuchillo. Pero siendo quisquillosos, las B-Files siguen estando mal planteadas en cuanto a guion. Repetir los escenarios con personajes y líneas temporales diferentes y que estas obliguen a realizar los mismos puzles, coger los mismos objetos de los mismos lugares y abrir las mismas puertas que ya se han abierto, cogido y resuelto en la primera ronda, puede hacer que el jugador pierda un poco de interés en volver a jugarlo. En 1998 se creó este recurso como forma de alargar el título y añadir más horas a la experiencia, pero en 2019 hubiese sido una gran forma de agrandar la experiencia si hubiesen respetado la línea argumental y rediseñando algunos niveles. Aun así, la experiencia sigue siendo buena y se puede justificar basándonos en la idea de que Capcom ha querido asimilar la experiencia lo más posible al juego original.

La duración de todo el juego en general puede variar mucho depende de la destreza y del tipo de jugador que uno sea. Con los dos niveles principales y explorando todo al máximo, la duración puede estar entre 9 a 10 horas. Dentro del modo hardcore se le pueden añadir entre hora y media o dos horas más, dependiendo de lo hábiles que seamos con los mandos. Y, si a todo ello le sumamos el rejugarlo con un orden diferente del inicial más los escenarios de Hunk y Tofu, y los añadidos con el DLC gratuito que incluye los niveles de Robert Kendo (dueño de la armería), Katherine Warren (hija del alcalde) y el soldado perdido Ghost, podemos disfrutar un total de 25 horas como mínimo.

Capcom ha vuelto a usar su propio motor gráfico RE Engine y en Resident Evil 2 luce de maravilla. No solo por los renderizados tan increíbles de la mayoría de texturas, animaciones e incluso rostros, sino por la gran cantidad de detalles en cuanto a desmembramientos de zombis. Está claro que disparar a la cabeza es lo básico en estos juegos, pero usando el calibre adecuado podemos arrancar de cuajo todas los miembros de los zombis e incluso partirlos por la mitad si acertamos en el sitio exacto. RE2 es un juego gore y bastante explícito y, precisamente por esto, es gracias a ello, a la iluminación y al apartado sonoro que hacen que el conjunto cuente con una ambientación sublime.

También ayuda su banda sonora, con Shusaku Uchiyama al mando que ha sabido llevar bien el encanto original, respetando las melodías clásicas y los espacios con silencios (sí, los silencios forman parte de la banda sonora) donde hacen bien la función de tensión y soledad. Y por si no estás de acuerdo con la nueva banda sonora, el juego nos permite escoger entre la nueva banda sonora o los temas originales de 1998. Pero esto se pierde en cuanto algunos personajes empiezan a hablar en el idioma de Cervantes. Es de agradecer que hayan decidido doblar el título al castellano, pero como ya pasó en anteriores entregas y sin despreciar el trabajo de los actores, no suena tan bien como cabría esperar. Quizás, tener las voces de Claire y de Leon interiorizadas hace que las nuevas no consigan meterme en el personaje.

Resident Evil 2 es lo que todos los fans esperábamos,es una lección de cómo debe hacerse un remake en condiciones, siendo fiel al género que le vio nacer con una recreación perfecta entre personajes y localizaciones originales y una revisión que, aunque no roza la perfección, nos ha podido introducir de lleno una vez más en Racoon City y nos ha dejado hacerlo con unos nuevos ojos y con nuevas interacciones y, sobretodo, con un nuevo control y mecánicas mejoradas, puesto a que gracias a ellas es muy probable que este juego haya llegado a muchos nuevos jugadores que nunca han llegaron a jugar al clásico Resident Evil 2.

8.0

Lo bueno

  • Transmite las mismas sensaciones que el original pero con un nuevo sabor.

Lo malo

  • Las B-Files siguen teniendo los mismos fallos tanto argumentales como jugables.
Autor Pau Soler
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