Análisis de Crackdown 3

Tres entregas y cada una hecha por diferentes estudios hacen que el recorrido de Crackdown 3 haya sido de lo más peculiar. En el E3 de 2015 presentaron un tráiler de la nueva entrega de la saga donde mostraron la tecnología que aprovechaba todo el potencial de Azure de Microsoft. Así, en el tráiler vimos cómo gracias a la nube podríamos ser capaces de reventar un edificio y una ciudad entera convirtiendo todo en un solar. Cinco años después y protagonizado por Terry Crews por fin llega un juego que, aunque parece que han tenido tiempo de sobra para acabarlo, el resultado demuestra la infinidad de problemas que ha habido en su desarrollo, porque el juego cuenta con demasiadas carencias tanto en el modo de un jugador como en el multijugador.

Crackdown 3 tiene un inicio increíble en el que presenta una loca aventura protagonizada por el actor Terry Crews (Brooklyn Nine-Nine) y nos introduce de lleno en un juego de acción de mundo abierto que, tras los primeros minutos de juego, induce en la sensación de que estaremos ante una cantidad infinita de disparos y explosiones de forma frenética, acompañado del más desternillante humor. En esta nueva entrega, y con una estructura bastante similar a la de la primera parte, se propone la acción en una nueva ciudad, New Providence, que como viene siendo habitual en la saga, está amenazada por diversas organizaciones criminales. Una de ellas Terranova Worldwide, destaca entre todas ellas porque es la única capaz de llevar a cabo una cantidad infinita de fechorías para poder gobernar la isla. Terranova está compuesta por siete cabecillas repartidos en siete zonas y nuestra misión, como agentes, es derrotarlos uno a uno. Para llevar a cabo nuestra tarea el juego propone recopilar pistas e información sobre su paradero, por lo que debemos ir haciendo diversas misiones que se irán desbloqueando poco a poco y que consisten en destruir redes eléctricas o reventar estaciones de tren entre otras cosas. A medida que generemos más destrucción en New Providence el jefe de la zona se irá cabreando hasta que decida salir de su escondite, provocando un enfrentamiento directo con él. Una vez derrotado al primero la fórmula se repite hasta terminar con los siete enemigos.

Hasta el momento, la premisa es bastante corriente y continuista con anteriores juegos de la saga. Es por ello que mantiene el mismo sistema de progresión basado en orbes, que no dejan de ser los clásicos power ups y lo que aporta parte de la gracia al juego, puesto que uno de los principales atractivos de Crackdown son los enormes saltos (que esta vez vienen acompañados de un jetpack) la velocidad, la precisión y, por supuesto, las armas. Para conseguir espectacularidad debemos ir recogiéndolos por todo el escenario. En alguno de ellos tendremos que asumir diferentes retos, como subirnos a lo más alto de un edificio o poner a prueba nuestras habilidades en diversos escenarios llenos de plataformas y obstáculos. Uno de los grandes placeres de esta saga es la perdernos por toda la ciudad para poder coleccionarlos, ya que la mejora se ve de forma directa y así poder demostrar en nuestro siguiente encuentro como de fuertes o ágiles somos.

Continuando con la premisa conservadora y continuista del juego, debo de hacer mención a que ha sido diseñado para que siga utilizando el mismo sistema de apuntado automático, que aunque puede ser un poco sorprendente si sois novatos en la saga, está muy bien planteado gracias a que nos va incitando el apuntado a ciertos puntos de los rivales, mientras vamos lanzando a otros enemigos todo lo que encontramos por la pantalla, al mismo tiempo que recuperamos munición o recuperamos vida, creando de esta forma que las mecánicas de ataque sean mucho más dinámicas.

Pero no todo en Crackdown 3 son plataformas y tiroteos, aunque quizás deberían haberlo dejado todo de esa manera. Como buen título de mundo abierto, debe incluir ciertos transportes para poder desplazarnos a lo largo del extenso mapa, es por ello que podremos subirnos a cualquier vehículo que encontremos por la ciudad e incluso tendremos misiones donde debemos competir en carreras para poder conseguir diferentes orbes que nos ayuden a subir un poco el nivel. La conducción de los coches es nefasta y cuando nos toca hacer una prueba de conducción, es posible que si el juego no esté siendo de nuestro agrado, pueda llegar crear desesperación y acabemos apagando la consola. El control del vehículo es plano y poco divertido, aunque pueda haber coches bastante emocionantes de controlar, pero no por el hecho de conducirlos, sino por las habilidades que tiene el coche.  Honestamente y como mencioné anteriormente, deberían haber trabajado más en esta mecánica o haberla eliminado, puesto que, a no ser una misión obligatoria, siempre optaremos por un trayecto a base de saltos por la gran ciudad.  Sin duda el peor apartado jugable.

Una de las cosas buenas y agradables es que las misiones secundarias junto con los coleccionables, son bastante rápidos, ágiles de jugar y en la mayoría de casos bastante fáciles de conseguir. Con ello podemos desviarnos de nuestra misión  principal unos cinco minutos o incluso hacer estos objetivos secundarios mientras vamos de camino para proseguir con la historia.  Con ello la gente de Sumo Digital ha querido fomentar la exploración de la ciudad y que nosotros como jugadores siempre estamos dispuestos a probar nuevos desafíos. Lo malo de todo esto es la gran cantidad de cosas por hacer y la poca variedad en los diferentes tipos de misiones. La sensación de déjà vu es constante cuando llevamos haciendo lo mismo durante horas, que a excepción de las peleas con los jefes, la sensación de repetición puede llegar a aburrirnos mucho. Pero todos los problemas tienen solución y una de ellas es jugarlo junto a un amigo en modo cooperativo. Podemos realizar toda la campaña con un amigo y que cada uno de nosotros mantenga el progreso de una manera independiente. Me explico, puedo jugar toda la campaña en solitario o con un compañero y cada uno de nosotros mantendrá su progreso. Esta argucia  me permite jugar a las misiones desbloqueadas de mi compañero y así poder alternar entre ambas partidas sin llegar a perder nada.

Otro problema vendría a ser el sistema de elección de agentes. De entrada hay una buena cantidad de personajes y entre ellos está Terry Crew. Pero la única diferencia entre ellos es la apariencia. Tras probar varios personajes durante varias misiones y enfrentamientos, no he encontrado ningún cambio drástico a nivel jugable, aunque en el menú de elección muestren diferentes niveles y características diferentes en cuanto a sus habilidades. Por supuesto esto hace que el 99% de los jugadores y jugadoras acabemos eligiendo a Terry Crew porque nos ha molado en el tráiler.

Crackdown 3 luce de maravilla gracias a esos toques cel shading vistos en anteriores entregas. Pero hay que decir que donde más destaca es en su apartado artístico. Los escenarios muestran una gran polis donde se mezclan rascacielos y edificios de alto standing con barrios marginales y distritos comerciales, todo ello acompañado de un centenar de neones que cuando van acompañados de la tecnología HDR harán que tengamos momentos muy vistosos gracias al contraste del colorido de esos neones, la oscuridad de la noche y las espectaculares explosiones, marca de la casa. En cualquier caso, el rendimiento que ofrece jugarlo en una Xbox One X, hace que tengamos una imagen muy nítida a 4K con una gran distancia en los trazados y un rendimiento muy estable aunque sólo sea a 30 fotogramas por segundo. Pero todo el contenido del juego en cuanto aspecto técnico no tiene nada que ver con aquel mítico tráiler del que hablaba al principio. Originalmente este juego se pensó para que se pudiera aprovechar todo el poder técnico que ofrece la tecnología de Azure. Con ella, se pueden llegar a crear entornos destructibles y explosiones cada segundo dentro de partidas multijugador online. Cuando Microsoft abandonó la idea del modelo de consola “siempre conectada” y por diferentes problemas sumados al desarrollo, es muy probable que Sumo Digital desechará esta característica dentro del modo de un jugador, haciendo que el juego luzca bien pero no pudiendo disfrutar del caos y destrucción prometidos.

En cuanto al modo multijugador, lo primero que hay que recalcar es la curiosidad de que es una aplicación diferente a la del juego en solitario. Este modo ha sido un quiero y no puedo, puesto que solo hay dos formas de jugar con apenas mapas disponibles. Una de estas modalidades de juego, es el clásico  5 contra 5, en donde el objetivo es recolectar las placas identificativas que van soltando los jugadores cuando mueren, ganando aquel o aquella que más placas obtenga al final de la partida. La otra modalidad es quizás la mayor novedad de Crackdown 3. Esta se basa en una zona de demolición la cual sí que llega a usar el sistema de procesamiento remoto en Azure. La premisa principal. es destruir todo el escenario por completo durante la batalla, haciendo que nuestro entorno cambie constantemente mientras jugamos. La idea es bastante divertida y llega a cuajar a la perfección, pero queda bastante lejos de aquella destrucción masiva que nos prometieron. Sin duda, ofrece momentos de bastante diversión, sobre todo en la zona de demolición. Pero, reventarnos junto a más gente no ofrece ninguna recompensa de progresión al jugador, con ello es poco probable que queramos volver después de algunas horas de locura extrema, puesto que como pasa con el modo principal, sorprende bastante al principio pero puede llegar a aburrir por lo tremendamente repetitivo que puede llegar a ser. Aun siendo una buena premisa, no está a la altura de un juego multijugador de esta generación.

Sumo Digital ha llevado bien la tarea de sacar un proyecto bastante controvertido Incluso sufriendo bastantes contratiempos y retrasos. El resultado es un juego que puede llegar  divertir mucho durante las primeras horas, pero qué va perdiendo parte de su gracia a medida que vamos notamos la repetición en todas las misiones. Y aunque funciona bastante bien cuando lo jugamos en cooperativo, un juego como este no puede permitirse necesitar a alguien para poder disfrutarlo plenamente. Sin duda buenas ideas no le faltan pero que apenas se ha visto la evolución con el primer título sacado el año 2007. Crackdown 3 es uno de esos tantos juegos que aunque ha hecho las cosas bien no has sabido destacar y ganarse la atención del público.

6.0

Lo bueno

  • La acción desbordada y poder hacer el cabra.

Lo malo

  • Las misiones tienen poca variedad y se hacen repetitivas muy pronto.
Autor Pau Soler
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